Los grandes líderes miran por la ventana no por el espejo.

Los grandes líderes miran por la ventana no por el espejo.

Comúnmente se piensa que los grandes líderes son fuertes, seguros de sí mismos, personajes más grande que la vida, en los que no cabe ninguna duda que estarán en la parte alta de la corporación y que van a ser exitosos. Desde este punto de vista, es sorprendente descubrir que quienes han liderado las transformaciones comerciales más exitosas sean líderes humildes y con una gran determinación.

Los estudios realizados por Jimm Collins  y su equipo en las investigaciones que realizó para su libro "Good to Great" analizaron 1.435 compañías publicadas en Fortune 500 y se enfocaron en un grupo pequeño de empresas que generaron retornos acumulados de más de tres veces  el mercado en al menos 15 años. Solo 11 de esas 1.435 cumplieron ese requisito. Lo sorprendente de estas 11 compañías, es que todas ellas tenían en algún puesto clave, incluso en el de gerente general,  a un líder con un alto sentido de la humildad personal y voluntad profesional. A continuación, te vamos a presentar algunas de las características principales que se pueden encontrar en estos líderes.

Mira por la ventana, no al espejo.

La gran mayoría de los líderes, así como el común de la gente, quiere ser reconocida por su trabajo y esfuerzo. Celebrar el éxito ayuda a crear una cultura organizacional enfocada en los éxitos personales, lo que garantiza que todos luchen por lo mismo.

Para los grandes líderes es distinto, en vez de mirarse al espejo y atribuir el éxito a sus logros personales, ellos miran por la ventana al resto de la organización y proyectan el éxito en sus equipos de trabajo, compañeros y colegas.

Lo curioso es que cuando los resultados son negativos y adversos, sucede totalmente lo contrario, mientras la mayoría mira por la venta para buscar culpables, los grandes líderes miran al espejo culpándose a sí mismos por el bajo rendimiento.

Los errores como parte de la enseñanza

Al igual que todo el mundo, los grandes líderes cometen errores, sin embargo ellos son capaces de mostrarlos como parte de su propio proceso de crecimiento personal. Esto los hace parecer más humanos, y a su vez, les permite conectarse de mejor forma con aquellas personas con sus mismas características e imperfecciones. No ponen el foco en los errores de otros para humillar o menospreciar a sus empleados. Un gran líder entregará apoyo y aprendizaje en lugar de críticas.

En IBM se le preguntó una vez a Thomas Watson, antiguo CEO, si despediría a un empleado que había cometido un error que le costó a la compañía $ 600,000. "No", respondió, "Acabo de gastar $ 600,000 entrenándolo, ¿por qué iba a querer que alguien contrate su experiencia?"    

El dialogo por sobre los debates

Participar de reuniones con distintos puntos de vista puede ser desafiante, pero es esencial para recibir y analizar distintas oportunidades. Frecuentemente, los líderes están tan concentrados en ganar una discusión o en hacer que otros estén de acuerdo con sus planteamientos, que pierden esa oportunidad, y en lugar de escuchar otras oportunidades, simplemente intentan probar la validez de su punto de vista.

Larry Bossidy, ex CEO de Honeywell, explica que al ser un líder humilde, uno aprende a escuchar y puede aprender de cualquier persona en cualquier momento. Los grandes líderes son lo suficientemente humildes como para dejar de lado su propia agenda y creencias, mientras se toman el tiempo para escuchar las perspectivas únicas de los demás. Esto ayuda a validar la perspectiva de su equipo mientras mejora su propio aprendizaje sobre las opciones disponibles.  

Una gran determinación

Los grandes líderes tienen una determinación inquebrantable y un enfoque absoluto en hacer lo correcto para producir los mejores resultados a largo plazo. Son capaces unificar a su equipo en torno a su visión y establecer el estándar ellos mismos para construir una gran compañía. Se elevan más allá de sus propios objetivos personales, y ponen el éxito duradero del negocio por encima de todo lo demás.

Puede parecer contradictorio que esta característica desinteresada sea un atributo necesario para ser un gran líder, pero la humildad es uno de los rasgos que empresas como Google está buscando. Lazlo Block, vicepresidente senior de Operaciones de Google, explica que buscan personas que quieran resolver problemas juntos y, que una vez que han realizado su contribución, puedan dar un paso atrás.

La percepción común de los lideres exitosos se basa en características que están muy distantes a las de los grandes líderes. Por su forma de ser, un líder humilde puede empoderar a la cúpula directiva de la organización, y que su comportamiento se filtre al resto de la compañía. 

Te invitamos a desarrollar la humildad como parte de tus fortalezas dentro de tu organización y es probable que logres motivar con tu ejemplo a todo tu equipo, logrando mayores beneficios a toda tu empresa. 
 
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